Esperamos con tantas ganas los colores de Otoño en el jardín que cuando llegan siempre nos parece que duran poco. En concreto esto año ha sido especialmente corto, las temperaturas cambiantes y calurosas para esta época y hasta fin de Octubre han hecho que algunos frutales, azaleas o forsithias hayan estado floreciendo sin parar, por lo que el color predominante no dejaba de ser el verde.
Categoría: Estaciones y Climatología
Ficus en Otoño
Que la temperatura es un asunto de vital importancia en el cultivo del bonsai no hay quien lo dude. Es una de las primeras y principales lecciones que aprendemos aficionados y profesionales. Un dogma al que debemos ajustarnos según la época del año, el lugar donde vivimos y las condiciones que proporcionamos a nuestros árboles.
Vacaciones y bonsáis
Cada año con la llegada del verano nos planteamos la cuestión de qué hacer con nuestros bonsáis durante el periodo de vacaciones.
Evidentemente los cuidados derivados de las altas temperaturas son sumamente importantes en estos largos y calurosos días, el riego y la situación pasan a ser una prioridad en el cultivo, debiendo dar a cada bonsai un trato individual.
Colores de primavera del Acer P Deshojo
Hace ya unos días que se inició la primavera, la mayoría de los árboles han comenzado a brotar y el paisaje va cambiando día a día.
La naturaleza se transforma con una maravillosa explosión de colores; pero si hay una especie que sobresale en estos momentos en el jardín de bonsáis de Bonsai Colmenar por su colorido, es, sin duda, el Acer Palmatum Deshojo.
La coloración roja que aporta al jardín es un bello espectáculo que año a año esperamos con pasión.
Comprobar cómo se van hinchando las yemas y en pocos días comienzan a abrir los brotes convirtiéndose en bellas hojas de un color rojo brillante, es verdaderamente un ejercicio para la paciencia y la expectación.
La intensidad del color rojo en los diferentes ejemplares de Acer palmatum deshojo puede deberse a diferentes factores:
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En principio tenemos que tener en cuenta que cada individuo es singular, diferente y tiene sus propias características.
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Indudablemente, los años como bonsai y la calidad de su cultivo.
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Otro concepto a tener en cuenta es su procedencia, en general hay una mínima apreciación que en primavera se identifica mejor, los colores rojos no siempre son igualmente brillantes dependiendo de su origen.
No podemos olvidar que todo árbol tiene un proceso natural que no debemos alterar, ser conscientes y no llevar a cabo tareas que lo alteren, nos llevará a conseguir los mejores resultados. En el caso del Acer palmatum deshojo, como de cualquier otra variedad, intentar intensificar o prolongar los colores de primavera es contrario a un buen cultivo.
Aunque nos gustaría alargar en el tiempo los colores primaverales no está en nuestras manos el poder hacerlo. La climatología, la exposición y la salud influyen en este aspecto en un porcentaje tan alto que a nosotros lo único que nos queda es disfrutar mientras dure y proporcionar el mejor cuidado durante el resto del año para que en la próxima primavera nuestros bonsáis luzcan sus mejores galas.
Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”
Complicaciones típicas de un invierno duro
No cabe duda que el cultivo de bonsáis es un ejercicio de amor a la naturaleza, un acercamiento que nos permite disfrutar de ella día a día.
Estamos en invierno y parece que este año se va a distinguir por llevar a límites máximos las bajas temperaturas, los vientos y las precipitaciones, tanto de agua como de nieve.
Comprobar las previsiones meteorológicas es un ejercicio muy recomendable que nos permite adelantarnos a cualquier situación adversa y poner los medios pertinentes para que nuestros bonsáis acusen lo menos posible cualquiera de estos fenómenos atmosféricos adversos.
Agua, viento, nieve, temperaturas extremas, son los acontecimientos que perturban nuestro entorno, pero tal vez sea el hielo el que más inquieta.
¿Qué hacer ante las grandes heladas?, en realidad en España hay en algunos lugares que no llegarán a ver heladas durante toda su vida, sin embargo, en el interior y norte son frecuentes y recurrentes.
La prevención nos ayudará como en cualquier tarea con nuestros bonsáis, debemos situar bajo protección a los ejemplares pequeños, así como a los bonsáis más débiles o que tengamos evidencia de que sus raíces no están en estado óptimo.
La utilización de musgo esphagnum sobre el sustrato o bien las mantas antihielos son buenas soluciones como protección, así como los invernaderos fríos.
El amanecer con hielo sobre la superficie no implica problema si durante el día desaparece. La dificultad puede estar dada cuando el hielo se mantiene días sobre el sustrato, debemos actuar de forma que consigamos que desaparezca, muchas veces es simplemente un cambio de ubicación.
Una constante en bonsai durante todo el año es el riego, y ahora tampoco podemos descuidarlo, hay que vigilar el estado del suelo y no permitir que llegue a secarse.
Otra consecuencia de las bajas temperaturas es la rotura de macetas, hay veces que descubrimos un simple corte, pero en ocasiones se deshacen completamente.
En estos días aprovecharemos a dar una vuelta por nuestro jardín comprobando el estado de los árboles, es un placer comprobar como los prunus y chaenomeles comienzan a florecer, en poco tiempo llegarán las primeras brotaciones de los caducos y otras muchas floraciones que nos harán olvidar los días duros del invierno.
Trasplantaremos los ejemplares que lo precisen y cambiaremos las macetas que el hielo y el viento hayan decidido que ya no eran la mejor opción para los bonsáis que las ocupaban.




















