Autor: Carlos Lazaro

Hōryū-ji, más de 1000 años conviviendo religión, cultura y naturaleza.

Aunque es la naturaleza y en concreto el bonsai lo que motivó y motiva nuestros viajes anuales a Japón, lo cierto es que poco a poco y movidos por la curiosidad de conocer una cultura tan diferente a la nuestra, hemos recorrido miles de kilómetros disfrutando de su maravillosa sabiduría y patrimonio.

 

 

Templos y naturaleza, tradición e historia, son conceptos estrechamente relacionados en la cultura japonesa. Los cuidados jardines que rodean templos, casas tradicionales, monumentos y edificios, nos hacen percibir la especial sensibilidad con los que fueron creados, son pequeñas / grandes obras de arte formadas con elementos naturales. Nada está situado al azar, todo tiene su significado y su sitio.

 

 

En esta ocasión visitamos Hōryū-ji, templo budista localizado en Ikagura, prefectura de Nara. El templo es uno de los más antiguos de Japón, fue fundado en el año 607 por el Príncipe Shotoku, y designado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1993.

 

 

Conserva estructuras de madera consideradas como las más antiguas del mundo, entre ellas la puerta central, la sala principal y la pagoda de 5 pisos. Desde su edificación entre los años 538 – 710 nunca han sido destruidas, aunque si renovadas en diferentes ocasiones.

 

 

El conjunto templario de Hōryū-ji merece el desplazamiento para ser visitado, el hecho de encontrarse cerca de la importante población de Nara hace que se quede fuera de la ruta turística habitual y no recibe demasiadas visitas de forasteros.

 

 

El contemplar las impresionantes y antiquísimas construcciones en madera descubriendo el delicado trabajo de los antiguos artesanos y recorrer sus bellos jardines, es un auténtico placer para todos los sentidos.

 

 

Los jardines de Hōryū-ji se conservan tal y como se idearon en su creación, mantienen la estructura original y las variedades de plantas y árboles que contemplamos son las mismas que las plantadas en el pasado.

 

 

Algunos árboles son tan viejos que parece imposible que puedan seguir brotando cada año. Entre los viejos ejemplares el grupo de prunus es espectacular, el paso del tiempo ha dejado su maravilloso poso, presentan unas formaciones de madera increíblemente atractivas.

 

 

 

Una auténtica lección de “madera muerta” que luego intentaremos imitar en los trabajos que realizaremos en algunos de nuestros bonsáis, intentando representar el desgaste impuesto por los fenómenos atmosféricos.

 

 

La naturaleza en general es una fuente inagotable de conocimientos, estos jardines con personalidad propia donde reina la asimetría, conviviendo naturaleza viva y rocas condensan en poco espacio un micromundo que hay que asimilar poco a poco.

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

XVII Exposición de Bonsai – Fin de Curso 2018 /2019 Escuela Bonsai Colmenar

De nuevo un año más y en este caso terminando el Curso nº 19, los días 15 y 16 de Junio celebramos en nuestras instalaciones la XVII Exposición de Bonsai – Fin de Curso 2018/2019

 

 

Es una actividad programada dentro del calendario de la Escuela por lo que su finalidad es la de exponer algunos de los trabajos realizados por los alumnos durante los diferentes cursos.

 

 

 

Para los más nóveles la comprobación de la evolución de los alumnos de cursos avanzados es una motivación a continuar con el aprendizaje y para estos la constatación de que el interés por aprender y disfrutar haciendo bonsai es un largo y agradable camino.

 

 

La Exposición es la de una escuela de bonsai siendo nuestra intención la de divulgar y fomentar el arte del bonsai, no pretendemos enseñar ejemplares de gran valor, ni siquiera bonsáis muy formados o terminados, sino el proceso de modelado y la variedad de técnicas empleadas y su fin estético. No podemos olvidar que “El bonsai es el resultado de un proceso formativo”.

 

 

 

La complejidad y el desarrollo de los trabajos marcan el nivel de conocimiento e implicación de los alumnos y la Escuela. El material de partida puede ser muy diverso, pero para aprender hay que trabajar con planta de calidad que nos permita emplear las diferentes técnicas con seguridad, la filosofía de esta escuela es que la enseñanza debe marcar un buen nivel, tanto en la teoría como en la práctica.

 

 

Los trabajos expuestos han sido muy diferentes, bosques de arces, hayas, tejos y piceas realizados por alumnos de 3er nivel, saikeis con pinos y juníperos ejercicio de 2º nivel, trabajos en roca, adaptados a madera, diferentes técnicas de alambrado, plantaciones especiales, etc.

 

 

En esta ocasión la climatología se alió con la organización, la temperatura fue muy agradable lo que propició que alumnos e invitados pudieran ver no solo la Exposición sino además pasear por el jardín disfrutando de las últimas brotaciones de los arces o de unas tardías y bonitas floraciones de azaleas.

 

 

Gracias a todos por vuestro apoyo en esta Exposición y en todas las actividades que os proponemos, el próximo Curso será el 20º y nosotros ya lo estamos organizando.

 

 

 

 
Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

48ª Edición de la Kanuma Satsuki Show

Un año más queremos compartir con los aficionados del bonsai y particularmente con los entusiastas de las Azaleas, Satusuki, un pequeño reportaje sobre la última Edición de la Kanuma Satsuki Show celebrada en Kanuma, Japón, durante los días 25 de Mayo a 3 de Junio.

Está considerado como uno de los festivales de azaleas, Satsuki, más grande de Japón, algo más de 300 ejemplares se han expuesto en esta ocasión.

En una zona donde existen grandes productores de azaleas, es indudable que el nivel de los bonsáis presentados es altísimo, compitiendo tanto por la calidad de los árboles como por las maravillosas flores, buscando la sorpresa de presentar nuevos colores, dibujos y formas de las flores.

Todo ello hace de esta exposición un espectáculo de color que atrae a aficionados de todo el mundo.

Para añadir floración al evento, durante la noche del primer día se colorea el cielo de fuegos artificiales especiales tipo “fresas”.

A su alrededor se realizan diferentes espectáculos locales de artes escénicas, una feria de turismo, un festival de música y un mercado de plantas donde este año estaba previsto que se llegaran a vender unas 10.000 azaleas.

Nuestro agradecimiento a nuestro amigo y Maestro Hiroharu Kobayashi de Kobayashi Sangho que como todos los años nos hace de reportero y de guía entre sus magníficas azaleas.

Próximo Curso Monográfico de Azaleas

Escuela Bonsai Colmenar

Días 6 y 7 de Julio 2019

Mas información y reserva en cursos@bonsaicolmenar.com

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

El Jardín Botánico de la Universidad de Hokkaido

Visitar los parques y jardines es una actividad que recomiendo y naturalmente practico, su simple observación es una fuente inagotable de conocimiento.

En una de nuestras estancias en Sapporo (Japón), visitamos su Jardín Botánico. Fue inaugurado en 1886 y se le considera el segundo más antiguo de Japón.

 

 

Se encuentra ubicado en el centro ocupando una extensión de 133.000 m2, una parte de los mismos es dedicada a la investigación y educación botánica ya que pertenece a la Universidad de Hokkaido.

En un principio se plantaron unos 4.000 tipos de plantas, intentando recrear el paisaje histórico de Hokkaido.

 

 

Es un auténtico oasis en la ciudad, un lugar habitual de paseo y entretenimiento en cualquier época del año, aunque durante los meses de invierno son varias las zonas que permanecen cerradas por seguridad, no olvidemos que el invierno es especialmente rudo en Hokkaido.

 

 

El recorrido por sus senderos y verdes praderas nos fue cómodo, dejándonos guiar por las rutas marcadas, empleamos unas dos horas, aunque podrían haber sido algunas más si no llega a ser por la lluvia que en algunos momentos nos obligó a cobijarnos impidiendo recrearnos en profundidad.

 

 

Para un aficionado a bonsai, recorrer un jardín botánico en Japón es apasionante, descubrir y reconocer especies que únicamente conocemos en pequeños tamaños, es siempre un ejercicio de conocimiento que nos ayudará a cultivar mejor siguiendo las normas de la naturaleza.

 

 

En el recorrido encontramos los restos de los bosques naturales de la zona con viejos olmos japoneses con impresionantes troncos, algunos increíblemente horadados.
Junto a uno de los estanques encontramos el viejo invernadero, donde en una recreación de ambientes tropicales y subtropicales conviven orquídeas, begonias, plantas carnívoras, helechos,..

 

 

Atravesando un viejo puente de madera llegamos a un jardín alpino, donde pequeñas coníferas, helechos y plantas de rocalla nos trasladan a la alta montaña, a continuación el jardín canadiense, el estanque de nenúfares y la avenida de lilas.

 

 

En las verdes praderas descubrimos maravillosos ejemplares de Pinus nigra, Pinus rigida, Larix Kaempferi, Celastrus orbiculatus, Cerdiciphylum japónicum, Viburnum, Cedrus Deodora, Stewarthias pseudo-camellia, Piceas glennii, Piceas jezoencis, Ulmus japónica, Cornus Kousa, Quercus rubra, Ginkgos…

 

 

Una de las praderas está ocupada por magníficos ejemplares de Fagus Crenata, y entre ellos un enorme ejemplar de Fagus crenata purpurea, del que nos enamoró el color de su corteza y la elegante silueta.

 

 

Finalizamos la visita en el pequeño museo de los antiguos pobladores de la isla, los ainus. Una cultura muy diferente a lo que esperas encontrar en Japón (Recordamos nuestro artículo sobre esta tribu https://bonsaicolmenar.com/blog/ainu-kotan/)

 

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Trasplante Pino Parviflora en cascada

El trasplante de un árbol de grandes dimensiones implica una dificultad importante a la que añadimos en el caso de este Pino Parviflora la peculiaridad de su estilo en cascada; sin olvidar la responsabilidad que emana por su edad en la realización de cualquier trabajo.

 

 

En la actualidad su altura es de 68 cm, ancho 72 cm, fondo 97 cm.

Este bonsai procedente de Japón llegó a Bonsai Colmenar con la importación del 2013, siendo su desarrollo durante este tiempo el mejor previsto. Colocado en una situación de sol y con espacio suficiente para su desarrollo y contemplación, ha pasado todos estos años aportando el toque diferente entre los muchos pinos parviflora con los que convive en el jardín.

 

 

Siendo el momento óptimo de trasplante en primavera planeamos la realización de trabajos en varias jornadas, en primer lugar se realizó la limpieza de acículas viejas, lo que es de imaginar dada su dimensión, nos llevó bastantes horas y posteriormente procedimos con una pequeña poda de ajuste.

 

 

Para la realización del trasplante se hace necesario la presencia de dos personas, el mimo con el que hay que tratar un ejemplar así intentando no dañar su hermosa corteza, así como la fuerza que hay que emplear en algún momento, lo hacen imprescindible.

 

 

La tarea de sacar el árbol de la maceta, intentando no romperla, nos llevó un tiempo importante, a la dificultad habitual añadimos el hecho del volumen y peso del bonsai, así como la altura de la maceta. Por ello el trabajo se realiza con lentitud asegurándonos que la corteza, ramas, raíces y maceta no sufran ningún desperfecto.

 

 

Una vez fuera el pino comprobamos el buen estado de las numerosas raíces y las abundantes micorrizas en una perfecta simbiosis, procediendo con la poda de raíces.

No siempre que se realiza un trasplante debemos cambiar la maceta, siendo este uno de los casos, su estado es perfecto, la maceta es japonesa de calidad y va perfectamente con el estilo de este bonsai.

 

 

Una vez lavada a fondo y seca se colocan las rejillas en los agujeros de drenaje y procedemos con el trasplante. En árboles voluminosos y en especial los que vuelan fuera de la maceta como estos estilos cascada, la colocación de plantado adquiere una importancia especial, posición, inclinación y dirección son algunos de los aspectos a tener en cuenta, la larga y pesada rama tendrá que encontrar su sitio correcto, por lo que el trabajo de colocación y anclaje necesitará del máximo cuidado y atención. Buscar el nivel de plantado y que el bonsai termine teniendo la salida adecuada con respecto a las esquinas de la maceta contribuirá a crear el aspecto estético que pretendemos para nuestro árbol.

 

 

Colocado el bonsai en la posición que nos parece correcta dentro de la maceta, terminamos el trasplante colocando bien la tierra ayudados por unos largos palillos, intentando que no quede ningún hueco o bolsa de aire, comprobamos que el árbol queda completamente sujeto en la posición requerida y no se aprecia ninguna posibilidad de movimiento.

 

 

Una vez regado a fondo lo colocamos en un lugar protegido de las bajas temperaturas.

Pasarán un par de semanas antes de que se coloque en su lugar habitual y más de un par de años hasta que volvamos a realizar esta dura tarea.

 

 
Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Copyright © 2026 Blog Bonsai Colmenar

Tema por Anders NorenArriba ↑