Autor: Carlos Lazaro

Flores de invierno

El cultivo de bonsáis nos permite en la cercanía percibir las estaciones del año y la naturaleza de manera muy especial. Estamos en invierno y es tiempo de apreciar la belleza de las ramificaciones de los árboles caducos y de dejarnos seducir por las primeras flores del año.

 

 

En general se nos olvida que durante el invierno hay especies que florecen a pesar de las bajas temperaturas y la nieve. Disfrutar con las maravillosas floraciones de camelias, prunus, jazmines de invierno, chaenomeles, … es un atractivo más que nos da la afición al bonsái.

En general flores hay todo el año en Bonsai Colmenar, pero es durante los meses más fríos cuando percibimos con más alegría las bonitas pinceladas de color que aportan en el jardín.

 

 

La temporada comienza con la floración de las camelias. Esta especie procedente de Asia se adapta perfectamente al cultivo como bonsai viviendo bien con algo de protección del exceso de sol y del viento. En general su periodo de floración es largo y abundante, desde fin del otoño hasta principios de primavera.

 

 

Este otoño / invierno con temperaturas máximas marcando récords nos hacía prever que la floración en general de prunus, jazmines y chaenomeles se adelantara, sin embargo, vamos cumpliendo las fechas habituales y es ahora a mediados de enero cuando apuntan en gran medida las primeras flores de estas especies.

 

 

Es indudable que la colocación en el jardín influye de manera decisiva en el adelanto o retardo de la floración, los árboles que han estado bajo la protección de un invernadero frio se adelantan semanas (ejemplares de pequeño tamaño). Este mes de diciembre ya teníamos camelias y chaenomeles con abundante floración. Sin embargo, los ejemplares que están en el jardín soportando las inclemencias lógicas del tiempo han comenzado a abrir sus flores a partir de mediados de enero.

 

 

Es con las flores de invierno cuando algunos bonsáis están más atractivos, siendo la flor su fundamental encanto y el principal motivo por el que se cultivan.

 

 

La temperatura, el agua y la luz influyen en la vida de las flores, resguardar de la lluvia, evitar las heladas y no mojarlas durante el riego harán que tarden en marchitarse y se mantengan más tiempo en nuestros bonsais.

 

 

Indudablemente todas estas especies con sus flores de invierno aportan luz y color a los grises días del invierno, siendo esta una de las claves de su popularidad entre los aficionados al bonsai.

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Exposición de cerámica en Tokio

Durante el verano del 2019 tuvimos ocasión de visitar en Tokio una exposición de cerámica del Maestro Higashida Shigemasa, las pocas fotografías con que ilustramos este artículo pueden haceros una idea de las magníficas piezas que crea este afamado ceramista.

 

 

Higashida Shigemasa nace en Hiroshima en 1955 y desde joven encamina sus estudios a la especialización en la cerámica, esto le lleva a vivir en diferentes ciudades de Japón, hasta establecerse en Tokio donde en la actualidad tiene su taller. Toda una vida dedicada al estudio para la creación en arcilla.

 

 

Su obra trasmite una gran sensibilidad y sobre todo una creatividad fabulosa. El Maestro nos advierte que cuando crea lo hace con la imaginación abierta, siendo el poseedor de la pieza el que debe encontrar la forma original de utilizarla. Todos sus trabajos pueden cumplir una función, son objetos que se pueden y deben usar en las diferentes facetas de la vida lo que le lleva a afirmar que su trabajo es mejor trabajo a medida que se usa.

 

 

Algunas de las piezas por su forma y textura llevadas a extremos, parecen encajar en la estética japonesa del Wabi-Sabi, el gusto por la imperfección.

 

 

 

Esmaltes vibrantes y una arcilla increíblemente estructurada hacen que algunas de las piezas expuestas evoquen la naturaleza. La combinación de esmaltes verdes, turquesas y azules con las fascinantes texturas de la arcilla trasmite la tranquilidad y el sigilo de relajantes lagos entre abruptos acantilados.

 

 

Entre los elegantes objetos cotidianos que pudimos observar en la exposición resaltamos una gran cantidad de cajas: para el té, para los pequeños platitos de comida, joyas, todas increíblemente bellas y todas tan diferentes, son pequeñas obras de arte en las que ansias tomar el té, guardar tus mayores tesoros, servir un bocado especial, y sobre todo sentirlas al tocarlas, captar mediante la vista y el tacto la serenidad que trasmiten. El Maestro dice que cuando hace una pieza no lo hace pensando en el uso que se le va a dar sino por el placer de crearla y que es el dueño el que tiene que encontrar la mejor utilidad de su cerámica.

 

 

 

Disfrutemos de su obra y con tanta sensibilidad expresada en un trozo de arcilla.

 

 

 
Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Demostración de Bonsai en Navidad

El sábado 28 de diciembre 2019 tuvo lugar en las instalaciones de Bonsai Colmenar, dentro del calendario de eventos especiales, una demostración de trabajos en bonsai, en ella se trabajó uno de los estilos ISHIZUKE, en este caso un plantado en roca. El aforo se completó por alumnos, clientes y aficionados a las pocas horas de dar a conocer la fecha en la que tendría lugar y el tema a tratar.

 

 

El trabajo comenzó unos meses antes con el diseño y preparación de una serie de piedras a cargo del escultor y ceramista Carles Vives. El proyecto era crear unas piedras artificiales de material cerámico que imitaran y propiciaran el estilo en bonsai de plantado en roca. La primera etapa culminó con la cocción de las piezas, el resultado no pudo ser mas esperanzador, tanto en formas, proporciones y color.

 

 

La siguiente etapa consistió en, una vez encontrado el diseño, buscar los árboles apropiados, tanto por forma como por tamaño. Se decidió utilizar únicamente juníperus chinensis, y una vez repartidos los lugares que ocuparían en la piedra, procedimos a su poda y alambrado.

 

 

Se seleccionaron cuatro tamaños diferentes con un total de siete árboles.

Las medidas de la piedra son 59 cm de alto, base 31 cm y anchura a mitad de piedra de 24 cm.

 

 

Se preparó todo lo necesario para que el día de la demostración únicamente se procediera al plantado y ajuste final de los árboles.

 

 

Previamente un apartado importante fue la colocación de alambres para la sujeción de los árboles, dada la posición e inclinación que se pretendía para cada uno, se convirtió en tarea imprescindible.

 

 

Después de explicar al auditorio el inicio del trabajo se procedió a soltar los cepellones y ajustarlos a los lugares destinados y plantarlos con keto, buscando la mejor sujeción posible. El trabajo se realizó de abajo a arriba, colocando primero los dos árboles más grandes.

 

 

Además de colocar los árboles buscando triangulación y escalonado, también se colocaron tanto delante como detrás para crear sensaciones naturales de volumen, para lo que los ápices de los árboles cumplían funciones importantes.

 

 

El final del trabajo consistió en la colocación de musgo para proteger el keto, así como alguna planta de decoración.

 

 

A falta de seguir con la formación de los árboles en el transcurso de los años el resultado final fue satisfactorio, ajustándose a los diseños preparados en la planificación del trabajo.

 

 

Por último, doy las gracias a todo el equipo de Bonsai Colmenar que hizo posible este evento, así como a todos los asistentes que con su entrega y entusiasmo facilitaron el desarrollo del mismo en las mejores circunstancias.

 

Feliz 2020!!

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Bonsais de coníferas en Japón

Sin duda las coníferas y particularmente los pinos son la especie a la que se presta una especial atención reservándose un lugar preferente en todo jardín de bonsai en Japón.

 

 

Todo lo que trasmiten, su simbología, y la multitud de estilos y tamaños que pueden adoptar los hacen un material imprescindible con los que desarrollar las técnicas de bonsai.

 

 

Si bien el cuidado no es delicado, sí son árboles a los que hay que prestar especial atención, tanto en la ubicación (contra más sol mejor), como en técnicas que en según que momentos requieren de revisión diaria, por ejemplo, pinzados y alambrados.

 

 

El aprovechamiento del espacio, siempre preciado en los jardines de bonsai, lleva a colocar en áreas diferentes las piezas grandes de los árboles medianos y en sitios más controlados los tamaños mames y shohin.

 

 

No es de extrañar que los profesionales japoneses pugnen por tener sus jardines, a la hora de ofrecer a sus clientes, tanto profesionales como aficionados, las piezas más exclusivas y originales. Bonsais que ocupan sitios preferentes e incluso puedan ser presentadas a exposiciones o concursos.

 

 

Por todo ello estas coníferas suelen estar siempre en un estado de presentación casi impecable con lo que la impresión que recibe el visitante es impactante, consiguiendo que los árboles te lleguen directamente al corazón.

 

 

No se trata de tener coníferas de gran tamaño, que las hay, sino mas bien presentar árboles de gran calidad tanto en el presente como en su evolución a largo plazo.

 

 

Es imposible que un bonsai bonito no esté sano, siendo este aspecto prioritario para los japoneses. La observación y el tiempo que dedican al cultivo es donde comienza todo, aplican sus conocimientos para sacar el mejor partido posible, comenzando por el lugar del jardín donde se sitúan las coníferas. Asuntos que ya conocemos se respetan a rajatabla, sol, riego, buena separación entre los árboles, si son pequeños o presentan características especiales (ejemplo cascada), se busca una colocación en alto con algún tipo de suplemento, desde una maceta boca abajo hasta una mesa supletoria de madera o cualquier otro invento. Siempre buscando el bienestar del árbol y el mejor cultivo posible.

 

 

El paseo entre las mesas y la observación de estos árboles quieres que no acabe nunca, su personalidad y belleza te atrapa, primero en su aspecto general y después cuando te detienes a observar cada detalle e intentas comprender todas las técnicas y horas de minucioso trabajo dedicados en la formación de tan magníficos árboles, a veces te sientes muy pequeño.

 

 

Por supuesto que todo pasa por entender en que momento de formación se encuentra cada árbol, unos con pocos años de formación, otros con muchos años de trabajo a sus espaldas, pueden haber pasado por las manos de dos o tres generaciones de jardineros que les han proporcionado todo el cuidado y atenciones necesarias.

 

 

Por supuesto que todos los gustos son respetables, son considerados por una mayoría de profesionales, tanto pinos como juníperos, como especies imprescindibles en cualquier colección de bonsai aportando sensaciones muy diferentes a los bellos caducifolios.

 

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

La artesanía del bronce en Takaoka

Miles son los objetos realizados en bronce que encontramos día a día en nuestros viajes a Japón: las campanas colgantes de los templos, las estatuas de Buda, algunos de los utensilios de la ceremonia del té, recipientes de ikebana, incensarios, etc., en definitiva, piezas de uso cotidiano y decoración; por ello y conociendo que el 80% de los mismos proceden de los talleres artesanales de Takaoka, en Toyama, isla de Honshu, Japón, nos propusimos visitarlos.

 

 

La fundición de bronce llegó a Japón desde Corea alrededor del siglo II a C., limitándose su uso a utensilios para rituales, el progreso en las técnicas de fundición y refinamiento se alcanzó con su uso en las estatuas de Buda y las monedas.

 

 

En 1611 Toshinaga Maeda abre en Takaoka la primera fundición de bronce y latón, convirtiendo elementos cotidianos en pequeñas obras de arte. El reconocimiento de la calidad de estos bronces llega hasta nuestros días, siendo uno de los pilares de su economía.

 

 

Junto al rio se conserva casi intacto un bonito barrio de residencias tradicionales donde perduran los negocios artesanales. Los viejos edificios en un aparente perfecto estado albergan pequeños y sugerentes patios donde el bronce se une a los demás elementos fundamentales; agua, piedras y plantas para conseguir una mágica atmósfera.

 

 

 

 

Nos sorprendió durante el recorrido comprobar que el bronce se utiliza como elemento de uso en cualquier actividad, decoran las calles diferentes esculturas, los desagües y las rejillas del alcantarillado o las lámparas de alumbrado público también están realizadas de este metal, añadiendo un plus de belleza y valor al barrio.

 

 

 

 

Tuvimos la suerte de poder pasar parte de la tarde en la casa / taller de la Maestra Masako Otera, una veterana artista del bronce.

 

 

Quedamos fascinados por su trabajo, todo de gran calidad y de exquisito refinado, aprendimos de su sabiduría y disfrutamos de la gran cantidad de objetos que realiza y vende en su tienda. Al conocer nuestros intereses en el bonsai, nos mostró la colección de tempai (pequeñas figuras) que realiza para exposiciones y tokonomas, representan animales, pagodas, linternas y figuras humanas, todas con un grado de detalle perfecto y delicado.

 

 

Fuimos invitados a recorrer la residencia familiar, un edificio tradicional con más de 200 años, en el que la parte central es ocupada por un pequeño patio con unas preciosas garzas en bronce, las habitaciones son sobrias con un delicado mobiliario, y como colofón una sencilla habitación donde la Maestra Otera oficia la Ceremonia del té.

 

 

Agradecemos a la Maestra Masako Otera y familia su amabilidad y su tiempo. La recordaremos cada vez que expongamos sus delicadas piezas.

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

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