Página 21 de 59

Museo Takagi

Cuando hace más de 20 años planifiqué mi primer viaje a Japón tenía claro que el Museo Takagi de bonsáis era uno de los lugares que no podía faltar en nuestro itinerario.

 

 

El edificio Meiko Shokai donde estaba ubicado el Museo se encuentra en pleno centro de Tokio. Las dependencias visitables ocupaban los pisos 8º y 9º, algo inaudito en un primer momento, pero esto es Japón donde las ideas preconcebidas no tienen lugar; así que la primera sorpresa fue cuando el vehículo nos paró en la puerta del Museo donde no se veía ni un pequeño jardín.

 

 

Confirmándonos que nos encontrábamos en el lugar previsto nos dieron la bienvenida dos figuras impresionantes de perros apostadas a los lados de la puerta a pie de calle, y apoyando la confirmación de la entrada al Museo un carrito con algunos pequeños bonsáis, sorprendentemente sin vigilancia.

 

 

Las áreas de exposición comprendían terrazas al aire libre y salas cerradas. El primer impacto al visitar la terraza fue increíble, simulaba un pequeño jardín japonés y desde luego nada hacía pensar que estuviéramos en un piso 9º de un edificio en el centro de Tokio. Pinos y arces, así como plantas de acento, se exponían en un magnifico marco, entre piedras y agua, rodeados de la clásica balla de cualquier jardín japonés.

 

 

El poderoso pino parviflora expuesto marcó la visita, según nos explicaron es un árbol recuperado de la montaña, al que prudentemente se fue preparando poco a poco durante años antes de que se decidiera bajar a Tokio, donde tuvo que pasar un largo periodo de reconstitución hasta su exhibición en el Museo.

 

 

Las salas cerradas exhibían un número limitado de magníficos bonsáis, Juníperos, arces, lagestroemias, pinos, stewartias, chamaecyparis, … nos sorprendía ya no solo que estuvieran en salas con escasa iluminación, sino que algunos de ellos se exponían en vitrinas. Por ello y con el fin de preservar la salud de los árboles las estancias mantenían temperaturas controladas y el tiempo de permanencia de los bonsáis era muy corto.

 

 

Por lo que nos explicaron y pudimos apreciar en terrazas al exterior no visitables el número de árboles no expuestos era infinitamente mayor, la rotación de exhibición era enorme, por lo que cada visita al Museo era completamente diferente.

 

 

En las vitrinas se exponían magníficas piezas de cerámica, maravillosas macetas antiguas de bonsai y valiosas mesas de madera.

 

 

 

Desgraciadamente hace ya muchos años que este Museo cerró y sus obras se disgregaron por Japón. Algunas he podido volver a ver en algún jardín privado, como el magnífico pino parviflora que en la actualidad se exhibe en el Museo de Omiya de bonsai.

 

 

 

A pesar de los años pasados nuestro recuerdo del Museo Takagi sigue vivo.

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Trasplante de un viejo olmo

Estamos en Febrero, para profesionales y aficionados al bonsai, un momento de gran actividad, es tiempo de trabajo, podas, alambrados y trasplantes.

 

 

Este año, entre otros muchos, previmos el trasplante de este ejemplar de Olmo parvifolia. Llegó a nosotros hace 3 años presentando un espectacular tronco pero con una ramificación escasa, por lo que nos hemos limitado a afianzar el desarrollo de raíces.

 

 

Al comprobar que había sido trasplantado en origen hacía poco y que la tierra no estaba mal, decidimos esperar un tiempo prudencial hasta conseguir un buen cepellón de raíces y que se aclimatara a su nuevo jardín.

 

 

En este caso y siempre que tenemos que realizar el trasplante de un bonsai pesado o de grandes dimensiones, somos dos personas las que efectuamos el trabajo, intentando llevarlo a cabo con la mayor seguridad y evitando cualquier posible daño al árbol.

Una vez en el taller y antes de comenzar con el trasplante, procedimos con la poda de ramificación.

 

 

En ocasiones sacar el bonsai de la maceta es una tarea complicada, pero en este caso ayudados de la hoz de trasplante, el árbol salió pasados unos minutos con poca dificultad.

Una vez fuera comprobamos como el buen cultivo había formado un excelente cepellón confirmándonos que era el momento perfecto para el trasplante.

 

 

El cambio de maceta no se dudó en ningún momento, el nuevo aspecto precisaba un cambio radical. A su llegada este árbol tenía una apariencia tosca y la maceta no ayudaba a descubrir ni realzar el nebari y las poderosas ramas que lo configuran. Por eso aprovechando estos trabajos aprovechamos a dar a este olmo un aire diferente, la maceta de origen era muy pesada en todos los sentidos, visual y física, por lo que dado que el cepellón de raíces nos los permitía elegimos una maceta más plana y esmaltada de color azul.

 

 

El sustrato es la mezcla habitual que venimos utilizando y comercializando desde hace más de 20 años.

Como las temperaturas pueden seguir siendo bajas y con el fin de proteger las raíces, pusimos una capa de musgo sphagnum sobre el sustrato, con el fin de preservar y mantener la temperatura de su sistema radicular.

 

 

El siguiente paso siempre después de un trasplante es un riego abundante hasta conseguir que el agua salga clara y abundante por los agujeros de drenaje de la maceta.

 

 

Prudentemente el bonsai lo hemos situado en una zona protegida, un invernadero frio donde pasará los primeros días después del trasplante.

 

 

En pocas semanas con la subida de temperaturas y los días más largos el árbol comenzará a brotar y lo colocaremos de nuevo en el jardín.

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Complicaciones típicas de un invierno duro

No cabe duda que el cultivo de bonsáis es un ejercicio de amor a la naturaleza, un acercamiento que nos permite disfrutar de ella día a día.

 

 

Estamos en invierno y parece que este año se va a distinguir por llevar a límites máximos las bajas temperaturas, los vientos y las precipitaciones, tanto de agua como de nieve.

 

 

Comprobar las previsiones meteorológicas es un ejercicio muy recomendable que nos permite adelantarnos a cualquier situación adversa y poner los medios pertinentes para que nuestros bonsáis acusen lo menos posible cualquiera de estos fenómenos atmosféricos adversos.

 

 

Agua, viento, nieve, temperaturas extremas, son los acontecimientos que perturban nuestro entorno, pero tal vez sea el hielo el que más inquieta.

¿Qué hacer ante las grandes heladas?, en realidad en España hay en algunos lugares que no llegarán a ver heladas durante toda su vida, sin embargo, en el interior y norte son frecuentes y recurrentes.

 

 

La prevención nos ayudará como en cualquier tarea con nuestros bonsáis, debemos situar bajo protección a los ejemplares pequeños, así como a los bonsáis más débiles o que tengamos evidencia de que sus raíces no están en estado óptimo.

La utilización de musgo esphagnum sobre el sustrato o bien las mantas antihielos son buenas soluciones como protección, así como los invernaderos fríos.

 

 

El amanecer con hielo sobre la superficie no implica problema si durante el día desaparece. La dificultad puede estar dada cuando el hielo se mantiene días sobre el sustrato, debemos actuar de forma que consigamos que desaparezca, muchas veces es simplemente un cambio de ubicación.

 

 

Una constante en bonsai durante todo el año es el riego, y ahora tampoco podemos descuidarlo, hay que vigilar el estado del suelo y no permitir que llegue a secarse.

 

 

Otra consecuencia de las bajas temperaturas es la rotura de macetas, hay veces que descubrimos un simple corte, pero en ocasiones se deshacen completamente.

 

 

En estos días aprovecharemos a dar una vuelta por nuestro jardín comprobando el estado de los árboles, es un placer comprobar como los prunus y chaenomeles comienzan a florecer, en poco tiempo llegarán las primeras brotaciones de los caducos y otras muchas floraciones que nos harán olvidar los días duros del invierno.

 

 

Trasplantaremos los ejemplares que lo precisen y cambiaremos las macetas que el hielo y el viento hayan decidido que ya no eran la mejor opción para los bonsáis que las ocupaban.

 

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Nieve sobre el jardín de bonsáis

Enero 2021 ha comenzado con grandes nevadas en casi toda España y aunque las cantidades excesivas pueden llegar a ser un problema, la realidad es que las precipitaciones de estos días formarán parte de las reservas de agua para meses venideros, miles de litros de agua que irán lentamente filtrándose al subsuelo, llenando acuíferos, lagos y ríos.

 

 

 

Bonsai Colmenar está ubicado al pie de la Sierra de Madrid y desde hace unos 10 años no veíamos nevar con tanta intensidad.

 

 

 

Sin duda, la estampa de la nieve sobre la naturaleza es de las visiones más bonitas que podemos contemplar; e increíblemente maravilloso es descubrir nuestros bonsáis embellecidos por el manto blanco.

 

 

La nieve perfila las bonitas estructuras de los árboles caducos, resaltando las ramificaciones y cubriendo caprichosamente el sustrato.

 

 

 

Las coníferas tardan en cubrirse totalmente, pero han sido tantos litros los caídos en estos días que en muchos casos lo han conseguido.

 

 

 

El privilegio de poder pasear por el jardín de bonsáis con la nieve cubriendo los pequeños arbolitos te hace sentir y disfrutar de la naturaleza más pura. La sensación es especial y aconsejo sentirla.

 

 

En general la nieve no es un problema para los bonsáis, de hecho, al nevar las temperaturas no son excesivamente bajas, por eso y a pesar de la prudencia que hay que tener en estas ocasiones, siempre animamos a nuestros alumnos y clientes a que se acerquen a contemplar y disfrutar de la belleza del jardín.

 

 

 

En Bonsai Colmenar cultivamos ejemplares de muy diferentes orígenes por lo que no tratamos igual a todos nuestros bonsáis, tomamos las precauciones necesarias para dar a cada especie el cultivo que precise por sus características y procedencias. Arboles tropicales, subtropicales y mediterráneos los protegemos de las bajas temperaturas y la nieve.

 

 

Otro apartado especial es el de los bonsáis de pequeño tamaño, ante la previsión de días con temperaturas extremas, o complicadas inclemencias atmosféricas, procedemos a resguardarlos independientemente de la especie a la que pertenezcan.

 

 

 

Pero mi experiencia con la nieve es siempre buena, os animo a que disfrutéis de ella, y que actuéis con vuestros bonsáis con prudencia, pero como los 365 días del año.

 

 

 

La primera semana del año ha sido especialmente bondadosa en este sentido. Demos a nuestros bonsáis los cuidados que precisen y complazcamos nuestros sentidos con su simple contemplación.

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Navidad en Bonsai Colmenar 2020

Finaliza el año y como viene siendo habitual organizamos la venta especial de Navidad, es el momento de incorporar al jardín los ejemplares de nuestra zona de cultivo, bonsáis y prebonsais que hemos ido trabajando o que han permanecido aclimatándose durante un tiempo que consideramos prudencial.

 

 

Más de 400 ejemplares de calidad, de todos los precios, momentos de formación y tamaños.

 

 

Como siempre y solo en estas fechas vais a encontrar bonsáis a precios especiales.

 

 

Las novedades son de especies y procedencias variadas, como diferentes prunus, (como cada Navidad los mume siempre son los más demandados), pinos thumbergii y parviflora, juníperos, arces (deshojo, katsura, buergerianum, katsura, kiyohime, mompelier…), carpes (laxiflora, turczaninovii, betula…), olmos (corticosa, parvifolia, nire) , manzanos, granados nejikan, sabinas. En esta ocasión también hay un buen número de tropicales y subtropicales o bien que por nuestra zona geográfica tenemos que proteger, Naranjos Kinzu, myrtifolias, coprosmas, salvias, loníceras, serissas japónicas…

 

 

Estamos en invierno y es el momento de disfrutar y reconocer la calidad de los bonsais, descubrir las siluetas y ramificaciones nos ayuda a valorar cada pieza.

 

 

 

 

Además, vamos a montar una exposición y venta especial de cerámica española para bonsai, la mayoría ya conocéis las maravillosas piezas del Maestro Carles Vives, y si no, merece la pena que vengáis a descubrirlo. Originalidad, sensibilidad y calidad son las cualidades esenciales de cada una de sus obras, el complemento ideal para nuestros bonsáis.

 

 

En el apartado de cerámica japonesa, tendremos una zona especial para las de Tokoname de mayor calidad, novedades que nos han ido llegando para esta ocasión.

 

 

La decoración de temática asiática también tendrá su espacio, nuevas linternas, muñecas japonesas y complementos para disfrutar.

 

 

Os esperamos en Bonsai Colmenar.

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Copyright © 2026 Blog Bonsai Colmenar

Tema por Anders NorenArriba ↑