Enero 2021 ha comenzado con grandes nevadas en casi toda España y aunque las cantidades excesivas pueden llegar a ser un problema, la realidad es que las precipitaciones de estos días formarán parte de las reservas de agua para meses venideros, miles de litros de agua que irán lentamente filtrándose al subsuelo, llenando acuíferos, lagos y ríos.

 

 

 

Bonsai Colmenar está ubicado al pie de la Sierra de Madrid y desde hace unos 10 años no veíamos nevar con tanta intensidad.

 

 

 

Sin duda, la estampa de la nieve sobre la naturaleza es de las visiones más bonitas que podemos contemplar; e increíblemente maravilloso es descubrir nuestros bonsáis embellecidos por el manto blanco.

 

 

La nieve perfila las bonitas estructuras de los árboles caducos, resaltando las ramificaciones y cubriendo caprichosamente el sustrato.

 

 

 

Las coníferas tardan en cubrirse totalmente, pero han sido tantos litros los caídos en estos días que en muchos casos lo han conseguido.

 

 

 

El privilegio de poder pasear por el jardín de bonsáis con la nieve cubriendo los pequeños arbolitos te hace sentir y disfrutar de la naturaleza más pura. La sensación es especial y aconsejo sentirla.

 

 

En general la nieve no es un problema para los bonsáis, de hecho, al nevar las temperaturas no son excesivamente bajas, por eso y a pesar de la prudencia que hay que tener en estas ocasiones, siempre animamos a nuestros alumnos y clientes a que se acerquen a contemplar y disfrutar de la belleza del jardín.

 

 

 

En Bonsai Colmenar cultivamos ejemplares de muy diferentes orígenes por lo que no tratamos igual a todos nuestros bonsáis, tomamos las precauciones necesarias para dar a cada especie el cultivo que precise por sus características y procedencias. Arboles tropicales, subtropicales y mediterráneos los protegemos de las bajas temperaturas y la nieve.

 

 

Otro apartado especial es el de los bonsáis de pequeño tamaño, ante la previsión de días con temperaturas extremas, o complicadas inclemencias atmosféricas, procedemos a resguardarlos independientemente de la especie a la que pertenezcan.

 

 

 

Pero mi experiencia con la nieve es siempre buena, os animo a que disfrutéis de ella, y que actuéis con vuestros bonsáis con prudencia, pero como los 365 días del año.

 

 

 

La primera semana del año ha sido especialmente bondadosa en este sentido. Demos a nuestros bonsáis los cuidados que precisen y complazcamos nuestros sentidos con su simple contemplación.

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”