Categoría: Escuela y Formación

Navidad en Bonsai Colmenar 2020

Finaliza el año y como viene siendo habitual organizamos la venta especial de Navidad, es el momento de incorporar al jardín los ejemplares de nuestra zona de cultivo, bonsáis y prebonsais que hemos ido trabajando o que han permanecido aclimatándose durante un tiempo que consideramos prudencial.

 

 

Más de 400 ejemplares de calidad, de todos los precios, momentos de formación y tamaños.

 

 

Como siempre y solo en estas fechas vais a encontrar bonsáis a precios especiales.

 

 

Las novedades son de especies y procedencias variadas, como diferentes prunus, (como cada Navidad los mume siempre son los más demandados), pinos thumbergii y parviflora, juníperos, arces (deshojo, katsura, buergerianum, katsura, kiyohime, mompelier…), carpes (laxiflora, turczaninovii, betula…), olmos (corticosa, parvifolia, nire) , manzanos, granados nejikan, sabinas. En esta ocasión también hay un buen número de tropicales y subtropicales o bien que por nuestra zona geográfica tenemos que proteger, Naranjos Kinzu, myrtifolias, coprosmas, salvias, loníceras, serissas japónicas…

 

 

Estamos en invierno y es el momento de disfrutar y reconocer la calidad de los bonsais, descubrir las siluetas y ramificaciones nos ayuda a valorar cada pieza.

 

 

 

 

Además, vamos a montar una exposición y venta especial de cerámica española para bonsai, la mayoría ya conocéis las maravillosas piezas del Maestro Carles Vives, y si no, merece la pena que vengáis a descubrirlo. Originalidad, sensibilidad y calidad son las cualidades esenciales de cada una de sus obras, el complemento ideal para nuestros bonsáis.

 

 

En el apartado de cerámica japonesa, tendremos una zona especial para las de Tokoname de mayor calidad, novedades que nos han ido llegando para esta ocasión.

 

 

La decoración de temática asiática también tendrá su espacio, nuevas linternas, muñecas japonesas y complementos para disfrutar.

 

 

Os esperamos en Bonsai Colmenar.

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Trabajando bosques. Escuela Bonsai Colmenar

Si tuviera que elegir un trabajo que ilusione mas llevar a cabo a los alumnos de mi escuela, creo que no tendría duda, la formación de bosques.

 

 

Dentro del calendario de trabajos aconsejados lo tenemos previsto en el 3er nivel. Entendemos que las técnicas de alambrado, poda y composición están afianzadas para ser practicadas con cierta seguridad, ya que hay que ponerlas en práctica durante todo el proceso.

 

 

Una vez elegida la especie con la que se quiere trabajar procedemos al estudio previo del boceto. Siempre acompaño a mis alumnos por el jardín con el fin de que se fijen y aprendan de los diferentes bosques que ya se han formado y están expuestos.

 

 

Previo a cualquier operación y antes de empezar a coger las tijeras, aconsejo y animo a realizar diferentes dibujos, simples esbozos que resultarán muy instructivos, ayudando a plantear los trabajos y los tiempos, independientemente del trabajo que se vaya a acometer. Hay que hacer varios bocetos hasta convencernos de cuál es el elegido y por tanto nuestro objetivo. El seleccionado nos guiará hasta la finalización del trabajo.

 

 

En estos días hemos procedido al plantado de dos bosques en clase, uno de chamaecyparis y otro de pinus parviflora.

La elección de los ejemplares es otra de las tareas importantes, cada uno debe cumplir una función en el conjunto. Empezamos eligiendo y colocando el árbol principal y alrededor y en base a él, vamos montando el bosque.

 

 

En el caso de los chamaecyparis el trabajo ha llevado mucho tiempo, son siete ejemplares y se ha alambrado hasta el mínimo detalle. La elección de la maceta fue francamente difícil, en un primer momento se eligieron dos, esmaltada azul y sin esmaltar. Nos decantamos por la oval sin esmaltar ya que nos pareció que iba mejor con la idea de bosque que se pretendía plasmar.

 

 

A pesar de que estaba todo previsto el trasplante nos llevó varias horas, hay que ir despacio, en bonsai las prisas no llevan a buen fin.

 

 

En el caso del bosque de pinos, los ejemplares con gran personalidad marcaron totalmente el trabajo. Aquí la elección de los pinos fue definitiva en el trasplante, los árboles ya muy trabajados como bonsai podían llegar a competir, por lo que la tarea más delicada, para que el resultado fuera bueno, fue la situación de cada uno en la maceta.

 

 

Trabajar con materiales de calidad como en estos dos casos es una garantía de éxito.

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Neagari no Matsu, el Pino de raíces elevadas de Kenrokuen Garden

Los estilos que trabajamos en bonsai no dejan de ser la reproducción en pequeña escala de otros ejemplares que la naturaleza nos sirve como modelo, su contemplación es sin duda la mayor fuente de inspiración que podemos tener.

 

 

Encontrar modelos de barridos por el viento, (Fukinagashi), cascada (Kengai), semi-cascada (Han-Kengai), vertical informal (Moyogi), inclinado (Shakan),… no es difícil en su hábitat, depende tanto de los factores meteorológicos, como de la situación e incluso de la especie misma, sin embargo encontrar ejemplares de raíces expuestas (Neagari) es bastante poco probable.

 

 

En general al pasear por cualquier jardín de bonsai, y Bonsai Colmenar no es una excepción, encontramos pocos ejemplares trabajados en este estilo, algunos pinos, arces, celastros y sobre todo variedades de flor. A pesar de lo espectacular que puede llegar a ser la peculiaridad de exponer parte de sus raíces, no es un estilo demasiado seguido por el público en general.

 

 

Fue en Kanuma, Japón, donde los maestros Kobayashi y Fukuda me mostraron como se forman estos bonsai desde su inicio. Un cultivo laborioso y lento, las raíces se trabajan y colocan y con el tiempo se descubren hasta llegar a formar parte de la silueta.

Es en el maravilloso jardín Kenrokuen de Kanazawa (Japón) donde he encontrado el mayor ejemplar en estilo Neagari. Un Pinus Thumbergii o pino negro japonés, Neagari no Matsu, («pino de raíces elevadas») catalogado en más de 100 años. Los documentos acreditan su procedencia de Karasaki, región de Omi, de donde el Daimyo Maeda Nariyasu trajo las semillas que originaron este majestuoso árbol.

La técnica empleada inicialmente fue la de plantación en un montículo elevado para poco a poco y una vez constatada la firmeza de las raíces, retirar la tierra hasta dejarlas al descubierto.

 

 

Dada su envergadura y con el fin de prevenir de posibles roturas por fuertes vientos o por el mismo peso, las grandes ramas se apuntalan al suelo y es con la llegada del invierno cuando estos refuerzos, yukizuri, se multiplican, asegurando el apoyo suficiente para soportar la pesada nieve.

Han pasado más de 100 años y el árbol que vemos en nuestros días es el resultado de la aplicación de diferentes técnicas y de un magnífico cultivo, su majestuosidad le ha llevado a considerarse uno de los árboles más importantes de Japón.

 

 

Acompañado por otros muchos pinos, ocupa un lugar privilegiado en el centro de todos ellos y junto a uno de los lagos más grandes del jardín. La vista es magnífica y su disposición nos permite recorrerlo a prudencial distancia en 360º

 

 

La sensación al abandonar Kenrokuen se repite en todas las ocasiones que lo hemos visitado, es la necesidad de volver y estamos seguros que lo haremos. Tenemos una nueva cita con Neagari no Matsu y los muchísimos más encantos que posee el jardín.

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

El otoño en Bonsai Colmenar

Los colores de otoño van poco a poco inundando el jardín de Bonsai Colmenar, muchos lo consideran su momento más espectacular por eso este blog para haceros llegar el ambiente otoñal que estamos disfrutando.

 

 

Es una época de grandes contrastes, en pocos metros conviven algo más de 150 especies lo que conlleva la variedad de comportamientos. Las temperaturas en la noche han comenzado a bajar, las horas de sol son cada día menos y aunque las coníferas continúan con un verde brillante, los caducos presentan una gran variedad de colores, rojos, rosados, amarillos, naranjas, ocres …

 

 

En el jardín comenzamos a percibir la entrada del otoño finalizando agosto, como cada año las vides son las primeras en cambiar de color, tornando del verde del verano a impresionantes tonos rojos del otoño.

 

 

 

 

Es a partir de fin de septiembre cuando se suman al cambio otras muchas especies, cada día los tonos van siendo diferentes en el jardín, arces buergerianum, premnas, tilos, euonimus, ginkgos, fresnos, moreras, han sido los siguientes en modificar los colores de sus hojas. Otras especies como prunus, acer palmatum, olmos, larix, … se lo toman más despacio.

 

 

Un apartado especial en otoño es el de los árboles frutales. Como consecuencia de una muy benigna primavera los manzanos, ciruelos, pseudocidonias, higueras… están repletos de frutos y al mismo tiempo van cambiando de color y perdiendo poco a poco las hojas. Esto les da otra dimensión, la belleza de descubrir bonitas estructuras y el encanto de los frutos maduros.

 

 

 

 

Es tiempo de recrearnos paseando por el jardín, la vista general es hermosa, pero merece la pena adentrarnos en los pasillos y dedicar a cada bonsai su tiempo. Todos: grandes / pequeños, viejos / jóvenes, sencillos / complicados… nos aportan conocimiento y deleite.

 

 

La atmosfera otoñal de un jardín de bonsáis, es una experiencia muy agradable. Una gran cantidad de información nos llega por el sentido de la vista, pero es indudable la importancia del olfato, las sensaciones que nos llegan a través de los frutos maduros, las pequeñas flores y el olor de la humedad y el frío son imposibles de narrar, hay que vivirlas.

 

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Ishizuke, nuevos cursos en Bonsai Colmenar

La actividad de la escuela no decae en verano, es momento de realizar los cursos especiales; este año además de los monográficos de Pinos y Azaleas, se programaron 3 de Ishizuke, varios de Iniciación al bonsai, de Trasplante y multitud de clases prácticas e individuales o privadas.

 

 

Los nuevos cursos de Ishizuke han sido los que han tenido más demanda. Su proceso de preparación nos ha llevado algo más de un año, lo primero que tuvimos que conseguir fueron las rocas que junto a diferentes prebonsais, nos ayudarían a crear la idea de paisaje que debe sugerir la formación de un ishizuke.

 

 

La posibilidad de sustituir las piedras por esculturas de cerámica da multitud de posibilidades de diseño, convencidos que era lo ideal, nos decidimos a encargar al ceramista Carles Vives la creación de estas piezas.

 

 

El proceso de formación de cada pequeña escultura es largo, han sido horas de estudio y conversación con Carles. Poco a poco, como todo en bonsai.

 

 

Las primeras piezas de barro nos sirvieron para descubrir las virtudes y los defectos; es complicado lograr que belleza y practicidad se fundan en cada trabajo, pero el objetivo ha sido el deseado. En estas creaciones son fundamentales la textura y el color siendo el horno el que da el último toque a cada pieza.

 

 

El otro elemento esencial en el Ishizuke es la naturaleza, los seres vivos que compartirán la composición. Pinos y juníperos son las especies más utilizadas por su versatilidad y facilidad de adaptación como árboles principales. En general la mayoría de los alumnos optaron por estas especies, pero las circunstancias de cultivo de alguno de ellos los llevaron a elegir otras que se adaptan mejor a sus condiciones, como granados, olmos, arces. Todos ya con un buen grado de formación lo que permite que el trabajo quede bien desde un primer momento y aporte una garantía de éxito.

 

 

Los cursos empiezan desarrollándose en el jardín donde nos sirven de ejemplo los ishizuke expuestos y se explican las peculiaridades de su cultivo. Una vez en el aula se adjudican las piedras mediante sorteo, y se estudian y analizan las diferentes posibilidades que nos da cada pieza, es fundamental la observación así como elegir los árboles que nos ayuden a conseguir el objetivo.

 

 

Poda y alambrado son básicos en este trabajo, hay que conseguir masas verdes, espacios vacíos y direcciones, todo en conexión nos ayudará a alcanzar un primer diseño.

 

 

El siguiente paso es el plantado, hay que ensamblar y encajar con seguridad los árboles a la piedra. La tarea no está exenta de dificultad, alambres, pesos, keto, nos ayudan a conseguirlo según las diferentes posibilidades y características de piedra y árboles.

 

 

Una vez finalizado el plantado de los árboles principales queda la importante tarea de la decoración, acompañamos el conjunto de pequeñas plantas de acento, rosales, cotoneaster, azaleas lo que da el punto de terminación y gracia a las composiciones.

 

 

Gracias a todos los que habéis hecho posible la realización de estos cursos, nuestro compromiso con la enseñanza y difusión del bonsai continúa, en Octubre comenzaremos el curso 21º.

 

Carlos Lázaro
“A dónde el bonsái me lleve”

Copyright © 2021 Blog Bonsai Colmenar

Tema por Anders NorenArriba ↑