En esta ocasión trabajamos un bonsái con tiempo de formación y en estilo Ikadabuki. En el trasplante anterior se eliminó totalmente el cepellón original, dado que los acodos practicados en el tronco funcionaron correctamente, provocando la aparición de un buen número de raíces. Posteriormente, como vemos en las fotos, el desarrollo de las mismas fue el esperado lo que nos permitirá en un futuro ir formando poco a poco el nebari.
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Tanto la poda de raíces como cualquier otra cuestión relativa al trasplante lo hicimos siguiendo las pautas habituales. Es fundamental colocar el conjunto, tanto en el punto de inclinación correcta, como el del nivel de plantado, ya que será necesario enseñar el tronco tumbado, origen fundamental de este estilo. Iremos descubriendo el tronco y el nebari en sucesivos trasplantes.
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Uno de los riesgos más habituales en este trabajo es que el conjunto se nos pueda mover ya que no tiene la estabilidad correcta, por lo que buscaremos la mejor manera posible de anclar el árbol a la maceta.
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Para la elección de la maceta seguimos las mismas consideraciones que para un estilo bosque primando la idea de conjunto, buscando por lo tanto macetas planas, inicialmente ovaladas, aunque siempre podemos 
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Previo al trasplante se procedió en clase con los alumnos al alambrado tanto de las antiguas ramas convertidas ahora en troncos, como de la ramificación fina, teniendo especial cuidado en el anclaje del alambre y posterior colocación de los árboles.
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Si bien ya sabemos que en bo
Es un estilo que fomenta al máximo la creatividad, con unos resultados sorprendentes, por lo que os animo a trabajarlo.
Carlos Lázaro





