Presentamos para este artículo los trabajos de trasplante de un bonsái de Pinus Parviflora.
Sin duda lo primero que llama la atención de este magnífico bonsái, además de su tamaño, es el impresionante arranque de tachiagari, lo que condiciona y marca una conicidad característica en estos pinos cultivados en suelo durante no pocos años hasta conseguir los grosores deseados. Una rama principal larga y poderosa situada a la izquierda del árbol propicia el arranque y colocación de las demás de forma armónica, facilitando la conicidad de todo el bonsái.
Medidas sin maceta 92 cms alto x 105 cms ancho x 85 cms profundidad y una anchura en la base de tronco de 40 cms.
Mantendremos maceta original (Japón) medidas 64,5 x 48,5 x 20 cms.
Como sabemos no se debe trabajar ningún árbol que no esté preparado para ello, por lo que los cuidados previos al trasplante son fundamentales. Empezando por buscar un lugar adecuado para la correcta aclimatación del ejemplar si es que ha llegado nuevo a nuestro jardín. En este caso, a su llegada a BONSÁI COLMENAR, se colocó en un lugar fresco y con una buena cantidad de sol directo, observando día a día el consumo de agua y abonando con prudencia. En Otoño se realizó una limpieza de acículas y se preparó al árbol para que pasara un buen invierno. La ausencia de nieve este año ha provocado en los bonsáis un menor impacto de frío.
Para la realización del trasplante esperé a ver los primeros síntomas de actividad vegetativa, fijándome en el comienzo del despertar de las yemas. Los cambios bruscos de temperatura durante los últimos meses, me provocan más preocupación para elegir el momento propicio.
Como es de suponer un bonsái de este tamaño condiciona el trabajo que se realiza, empezando por una detallada planificación del mismo. Con el fin de hacerlo con el mayor cuidado y sin ningún tipo de prisa, participan tres personas (ya el traslado hasta el taller supone un esfuerzo).
Comenzamos con la extracción del cepellón de la maceta, utilizando palillos largos de bambú y una hoz para despegar las raíces de la pared de la maceta. Ponemos especial cuidado en la manipulación del tronco para no dañar la preciosa corteza, teniendo que buscar lugares adecuados para coger el árbol. Esto complica la tarea de tirar para sacarlo de la maceta, por lo que se hace imprescindible limpiar bien todo el contorno hasta llegar a la base, una vez liberado todo el cepellón este sale con más facilidad sin necesidad de tirones bruscos.
La siguiente tarea es limpiar a fondo la maceta que dado su tamaño nos lleva tiempo, empleamos cepillos, estropajos y un limpiador antical. La maceta queda lista para colocar las rejillas y los alambres de sujeción.
Dada la extensión del este tema continuará en el próximo artículo de http://bonsaicolmenar.com/blog/
Carlos Lázaro
www.bonsaicolmenar.com





































e acer palmatum deshojo, como se trata de una especie caducifolia tendremos que calcular el espacio que ocupan las hojas, evitando que las hojas se molesten unas a otras.














