La historia de Bonsai Colmenar está intrínsecamente ligada a la evolución de sus ejemplares. Durante nuestros primeros años proyectamos la creación de este bosque de Pinus sylvestris. Tras más de un cuarto de siglo de cultivo, la transformación del conjunto es tal que resulta hoy casi irreconocible. Los troncos no solo han incrementado su grosor, sino que han desarrollado una corteza profundamente rugosa, manifestando el carácter y la madurez propios de la especie.

Refinamiento estructural y técnico

A lo largo de los años, la estructura del bosque ha sido perfeccionada mediante una ramificación cada vez más selectiva, fruto de sucesivas podas y alambrados. Durante el invierno de 2025-2026, hemos acometido nuevamente trabajos importantes en este ejemplar.

Dada la consolidación y edad avanzada del bosque, las tareas se planificaron en dos fases:

Fase de Poda y Alambrado (diciembre): En ejemplares de esta madurez, no se requiere una poda drástica ni un alambrado integral. La silueta deseada se alcanza mediante la colocación precisa de unos pocos alambres. No obstante, exige una inversión de tiempo considerable; cualquier trabajo en el arte del bonsái debe ser precedido por la reflexión y el análisis. El objetivo consistió en aclarar las siluetas, garantizando la correcta disposición de espacios y la entrada de luz en todas las ramas.

Tras las tareas de refinamiento, el bosque retornó a su ubicación privilegiada en el jardín hasta el inicio del movimiento de yemas, señal para proceder al trasplante.

El proceso de trasplante y el valor del origen

Seleccionamos una nueva maceta de mayores dimensiones que permitiera la expansión adecuada de las raíces y una bonita y cuidada estética. A pesar del volumen del ejemplar, la operación se desarrolló con agilidad. Los nebaris y cepellones presentaban un desarrollo notable, fruto de la convivencia y los cuidados realizados durante estas dos décadas. La única complejidad técnica residió en la gestión del peso del conjunto (árbol y maceta).

Este bosque representa una lección de calidad y una declaración de principios. La elección de estos ejemplares hace 25 años respondió a un vínculo sentimental con el paisaje de la sierra madrileña. El objetivo de Bonsai Colmenar ha sido, y sigue siendo, reproducir fielmente ese fragmento de naturaleza en un espacio reducido, honrando la esencia del Pinus sylvestris.

Para aquellos interesados en profundizar en la cronología de este ejemplar, recomendamos consultar un artículo previo publicado en nuestro blog:

https://bonsaicolmenar.com/blog/bosque-pino-silvestre/

“A dónde el bonsai me lleve”