Uno de los pinos más utilizados en bonsai es el Pinus Parviflora o Pino blanco japonés. Fácil de distinguir de otros pinos ya que de cada brote salen cinco acículas, a lo que hay que añadir un abanico de verdes realmente bonitos. Tamaño y color de la acícula puede cambiar ya que tenemos un buen número de variedades diferentes procedentes de Japón.
Con la llegada del Otoño se produce un hecho o rasgo diferenciador entre los Pinos Parviflora y el resto de pinos utilizados habitualmente en bonsai. Al percibir el menor número de horas de sol y los cambios de temperatura, el árbol comienza a amarillear primero y a tirar después las acículas del año anterior. Esto suele suponer un pequeño susto para los aficionados nóveles que no conocen esta característica.
La caída de acículas puede llegar a ser muy abundante, lo que facilita la renovación de las mismas y por otra parte, ya que tiene cinco acículas por brote, ayuda a conseguir masas verdes muy compactas.
Hay profesionales y aficionados que no esperan a que las acículas en esta especie se pongan amarillas, retiran las viejas cuando las nuevas ya están maduras. En Japón he podido ver como las quitaban en Agosto y Septiembre.
La decisión debiera tomarse en base a la planificación de trabajos que tengamos hecha para el árbol.
En cualquier caso si decidimos esperar a que sea el pino el que decida cuando tirar la hojas, nuestra labor será la de rematar la limpieza; lo que nos permitirá, a la vez que ajustamos la longitud de los nuevos plumeros, podar los brotes o ramas nuevas no deseadas.
En cuanto al cultivo y cuidados de estos bonsais en Otoño no cambia de los habituales que hacemos en otras especies. Cuidaremos de limpiar el suelo de nuestros pinos para mantenerlos libres de bridas, el riego se ajustará a las necesidades de cada árbol, con la precaución de que las temperaturas y horas de sol empiezan a cambiar, esto cada año puede ser diferente. Mantendremos el abono mientras las temperaturas no bajen mucho y el árbol siga en activo, no olvidemos que se están terminando de formar las yemas que abrirán la siguiente Primavera.
Todas estas tareas tenemos que ajustarlas a nuestra zona climática, lo que puede producir algunos cambios o ajustes.
Espero que disfrutéis de vuestros pinos y de los interesantes colores de Otoño.






