…. …. …. …. Continuamos con el trasplante de este magnífico ejemplar de Pinus Parviflora,
Es el momento de comprobar el estado de las raíces y el grado de compactación del cepellón. Con la ayuda de los palillos de bambú suelto la tierra sin excesiva dificultad, comprobando que el grado de humedad en el suelo es el adecuado.
Retiro aproximadamente, dos tercios de la tierra y recorto con prudencia las raíces más largas, no presenta problema la parte de debajo del nebari.
Este es un buen momento para confirmar que las medidas de la maceta a utilizar son las correctas.
La mezcla de tierra que voy a utilizar es la habitual, que me garantiza retención, drenaje, ventilación, grado de dureza, etc, en una palabra el equilibro que un ejemplar como este precisa en las raíces a fin de conseguir una vida apacible. Añado una parte de carbón de bambú. Coloco en el fondo una capa de drenaje de una granulometría mayor a la del sustrato empleado.
Al ser un bonsái grande y por lo tanto pesado hay que calcular bien la cantidad de tierra que ponemos en la maceta para conseguir a la primera, sin mucha manipulación, dejarlo en su sitio en nivel y posición de plantado, parte importante es que no queden bolsas de aire debajo del tronco por lo que asentamos bien el árbol con la tierra bien distribuida.
Con ayuda de los palillos de bambú acomodamos el resto de la tierra sin dañar las raíces, ajustándola lo mejor posible. Ato los alambres de sujeción y se termina de colocar la superficie de la tierra.
El proceso de trasplante no termina aquí, es necesario poner todo el cuidado en las tareas a realizar en adelante (hice una planificación de trabajos en dos años), empezando por buscar el mejor sitio posible para una buena recuperación del bonsái.
El riego se ajustará al máximo, un exceso de agua, con las raíces recién podadas, sería fatal. La solución pasa por observar la tierra y comprobar si seca o no, lo que nos indica si el árbol consume agua y a qué velocidad.
No abonaremos hasta dentro de al menos veinte días, abono orgánico en pastillas, incorporando poco a poco un número mayor de las mismas.
Si las condiciones meteorológicas lo aconsejan pulverizaremos la copa, pero sin abusar.
Pinzados, podas, limpieza de acículas dependerá de la evolución, vigor y equilibro del bonsái, adecuándonos a sus posibilidades a fin de sacar el mayor provecho a nuestro cultivo.
Os invito y animo a que conozcáis este magnífico ejemplar de Pinus Parviflora en mi jardín BONSÁI COLMENAR, lo disfrutareis.
Carlos Lázaro
Primera parte de este artículo :
Trasplante de un bonsái (Pinus Parviflora) 92 cm de alto. – Primera parte.













13/04/2016 — 23:35
Que padre amigo y que amor al bonsai solo quisiera que me dieras un consejo para mí ahuehuete por qué he escuchado muchos mitos sobre el que sí es de mucha agua o solo la normal yo lo mantengo con nutrientes de el agua de mis peces que es más que lo mejor pero nesecito saber si le puedo colocar un recipiente con agua debajo de la maceta para que el solo absorba el agua muchas gracias
19/04/2016 — 09:29
Andrés Mota, nunca dejes agua debajo de la maceta ya que pueden llegar a pudrirse las raíces. Mi consejo es que riegues, las veces necesarias, con una regadera de agujeros finos hasta que salga agua por los agujeros de drenaje de la maceta. saludos y gracias por seguirnos http://www.bonsaicolmenar.com