Si eres aficionado al bonsai y viajas a Japón debes hacer una visita al Museo de Bonsai de Omiya, en Saitama.
Desde nuestro punto de vista, como profesionales del bonsai, hay muchos jardines, colecciones importantes de particulares o profesionales, que se pueden visitar, pero este Museo nos brinda la posibilidad de ver juntos ejemplares de máximo nivel.
Tuvimos la suerte de recorrerlo el año de su inauguración y hemos ido repitiendo la visita en diferentes años, siempre magníficamente cuidado por un personal atento y amable.
Como en cualquier museo de arte, cada objeto ocupa su sitio con el fin de que sea contemplado de la manera más idónea. En este caso, al exponer seres vivos, hay que condicionar la exposición a los cuidados diarios que se precisen sin olvidar la estética.
Entre los sensacionales bonsáis exhibidos, queremos hacer especial mención al magnífico ejemplar de Pinus Parviflora, pino blanco japonés, Goyo-matsu, llamado Chiyo-no-matsu, que venimos siguiendo desde que lo vimos expuesto en el Museo Takagii de Tokyo y cuya visita se recoge en este artículo de nuestro blog https://bonsaicolmenar.com/blog/museo-takagi/
Catalogado con una edad estimada de 500 años, tiene una impresionante figura (1,60 cm alto y 1,80 cm de ancho). Siendo él uno de los motivos por los que seguiremos visitando este museo.
El ejemplar más antiguo es una Picea Jezoencis Ezo Spruce, Ezo-matsu, llamada Todoroki, a la que se catalogó con más 1.000 años.
Buko, es un Jumipersu Chinensis, variedad Sargenti, con edad estimada 350 años y con una madera muerta espectacular.
Arces Yamamomiyi: Koryo, con edad estimada 120 años, Musashi-ga-oka, 150 años, Koga, 150 años, … todos impresionantes…
Ganshoan, pino negro, 150 años; Tosho, Juníperus rigida , 300 años; Juniperus Sargenti, 100 años… y un larguísimo etcétera.
El jardín no es muy grande, nuestro consejo es hacer una primera vuelta de reconocimiento y luego retornar al inicio y, sin prisa, disfrutar de cada árbol.
La decoración es un punto fuerte en el Museo, todo es delicado, minimalista, limpio, resaltando los bonsáis expuestos sin utilizar más que lo estrictamente necesario.
Distintas plantas cubren algunas áreas entremezclándose con otros elementos, bonitas linternas, distintas piedras en tamaño y función y el agua como elemento primordial del jardín, un estanque en el centro y diseminadas otras fuentes consiguen el equilibrio perfecto.
Os animamos a ver otros artículos publicados por Bonsai Colmenar del Museo de Omiya en Japón.
https://bonsaicolmenar.com/blog/te-invitamos-a-dar-un-paseo-por-el-omiya-bonsai-art-museum-saitama/









