El auge del bonsái impulsado por la constante afluencia de aficionados y profesionales que viajan a Japón, es una realidad en la actualidad. No obstante, la visibilidad de estos ejemplares en el país ha experimentado una transformación notable durante los últimos años.
En nuestros primeros viajes a Japón, hace más de 25 años, la búsqueda de ejemplares en jardines, terrazas o espacios públicos resultaba infructuosa. El bonsái quedaba restringido a los jardines profesionales y centros especializados. Sin embargo, el turismo masivo y el reconocimiento de las diversas facetas de la cultura japonesa han propiciado la integración del bonsái en emplazamientos anteriormente insospechados.




