Autor: Carlos Lazaro

La respuesta al cultivo

De este bonsái de Pinus Parviflora nos llama la atención a primera vista su magnífica base que con 28 cm marcan un arranque de árbol más que interesante, aportando al mismo una personalidad bien diferenciada y propiciando una buena conicidad.

 

 

Con más de 10 años en el jardín de Bonsái Colmenar, varios trasplantes y un par de diferentes macetas, este bonsái ha ido conformando poco a poco su personalidad, tanto en su desarrollo total como en la forma del tronco y cada una de las ramas.

 

 

Árbol poco exigente en cuanto a sus necesidades, ha sido un auténtico placer su cultivo diario, consiguiendo, poco a poco, apasionantes metas como la reducción del tamaño de la acícula, o una brotación muy equilibrada en todas las ramas.

 

 

A principios de 2017 se alambró nuevamente, prestando especial atención al alambrado fino, con el fin de conseguir colocar correctamente cada brotación final o plumero y de esta manera lograr que a cada final de rama le llegara el sol perfectamente.

 

 

La maceta en la que se encuentra plantado este bonsái es oval sin esmaltar de Tokoname. Si bien parece un poco plana el árbol parece encontrarse de maravilla en ella y de momento no me planteo cambiarla de cara al próximo trasplante.

 

 

Dada la ubicación del jardín y su climatología ese pino, como todos los demás se cultiva todo el año a pleno sol, lo que propicia un buen desarrollo de todo el árbol.

 

 

Sus medidas actuales de 70 cm de alto, 95 cm de ancho y 80 cm de fondo, hacen que ocupe en el jardín de Bonsái Colmenar un lugar espacioso, donde podéis admirarlo y disfrutar con su belleza.

 

 

Carlos Lázaro

“A dónde el bonsái me lleve”

 

Fotografías realizadas en BONSAI COLMENAR.

Bonsái a la venta, más información en el propio jardín o en info@bonsaicolmenar.com

¿La esencia del bonsái?

Cuando un aficionado al bonsái piensa en Japón seguro que lo que le viene a la memoria son los grandes jardines de los Maestros y sus espectaculares piezas; pero hay otra realidad que podemos constatar visitando los pueblos, sin duda la existencia de un bonsái familiar, muy modesto y sin alardes técnicos, pero tal vez más profundo y auténtico.

 

 

Estos bonsáis que nos encontramos en las entradas de las casas, encima de las vallas, en los jardines particulares, polígonos industriales,… nos desvelan un amor hacia estos árboles y un primoroso cuidado, más allá de un profundo conocimiento de las técnicas y una estética depurada.

 

 

Resulta difícil llegar a comprender íntimamente lo que suponen sus bonsáis para estas personas anónimas, posiblemente relacionado con su amor y respeto por la naturaleza, así como su identificación con la misma.

 

 

Casi siempre son bonsáis de tamaño pequeño y mediano, eso sí, con una gran variedad de especies, aunque esto depende tanto del gusto de cada persona, como de la zona de Japón que visites. Sin duda los pinos son los más demandados.

 

 

A algunas de estas personas con las que hemos podido hablar les llama la atención nuestro interés por sus árboles; en general nos insisten en que ellos no son profesionales y que carecen de conocimientos suficientes, en algún caso habían asistido a talleres o cursos. Aun así siguen cultivando sus bonsáis valiéndose de su intuición y antiguas costumbres, dedicándoles todo el tiempo del que pueden disponer. Si algo nos llama poderosamente la atención es la tranquilidad con la que depositan los bonsáis en sitios a los que cualquiera puede acceder, ante la absoluta seguridad de que nadie los va a tocar, desde el poyete de una ventana a los pilares de una valla.

 

 

Es el saber popular el que rige el cultivo de estos bonsáis familiares, embelleciendo casas y pueblos con sus infinitos matices.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carlos Lázaro

“A dónde el bonsái me lleve”

Acer Palmatum Yamamomiyi 2017

Este magnífico Arce lleva tiempo en el jardín de Bonsái Colmenar, por lo que no es el primer trasplante que le hacemos.

 

 

 

Es un árbol muy formado, con buena ramificación, un buen vigor muy equilibrado y una conicidad que se aprecia desde el movimiento del inicio del tronco hasta el ápice. Nunca ha presentado ningún problema haciéndonos disfrutar de él en cada estación, en especial en Otoño regalándonos un sinfín de matices con sus hojas cambiando de color, quizá es el momento en que este bonsái es más bello.

 

 

 

 

 

Durante el invierno la maceta se rajó, por lo que hacía imprescindible el cambio de la misma. Ante esta situación en el momento del trasplante opté por terminar de romperla y así sacar con más facilidad el cepellón.

 

 

 

 

 

Las raíces presentaban un crecimiento muy compacto y regular y con ausencia de raíces gordas, lo que nos habla de una formación progresiva con muchos años de poda de las mismas. Por todo esto soltar el cepellón no fue tarea rápida y costó buenos minutos de trabajo. Sin duda mereció la pena para posteriormente podar las raíces con más criterio y facilidad.

 

Asimismo se procedió a limpiar su magnífico nebari, primero con palillo y a continuación con un cepillo de dureza media.

 

El momento de elegir la maceta para nuestro bonsái siempre es delicado e importante. Por un lado queremos que cultive de la mejor manera posible y a la vez que exprese visualmente todo su potencial. Seremos nosotros lo que decidamos que quiere contar o sugerir nuestro árbol.

 

 

Para esta ocasión seleccioné una cerámica de Carles Vives, con el que llevo trabajando muchos años, en los que he podido comprobar la calidad de sus piezas.

 

 

 

 

 

El trasplante se terminó dentro de los parámetros habituales, aunque en esta ocasión en la sujeción de los alambres se utilizó como apoyo palillos de bambú  evitando que el alambre se viera.

 

 

 

 

Como medida de protección supletoria en el post-trasplante, se colocó musgo sfagnum que retiraremos cuando comprobemos que la actividad del árbol y las temperaturas con la adecuadas.

 

 

De vuelta al jardín de Bonsái Colmenar, donde podéis admirarlo y disfrutar con su belleza.

Medidas : Alto (sin maceta) 70 cm – Ancho 90 cm – Base tronco 12 cm

 

 

Carlos Lázaro

“A dónde el bonsái me lleve”

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografías realizadas en BONSAI COLMENAR.

Bonsái a la venta, más información en el propio jardín o en info@bonsaicolmenar.com

Monos en Nagano

Con un enclave privilegiado la Prefectura de Nagano-ken, ofrece al visitante un amplio abanico de posibilidades. Recordemos que aquí se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998 y que con 80 pistas de esquí es uno de los principales puntos de referencia para los amantes de los deportes de Invierno.

 

 

 

 

Como epicentro encontramos el Templo Budista de Zenko-Ji del S. VII, uno de los puntos de origen del Budismo en Japón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un poco más al Sur en el mapa se encuentra Matsumoto con su Castillo del Cuervo que hace referencia a su color y según algunos datos el más antiguo de Japón y considerado Tesoro Nacional.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Yudanaka nos encontramos con Jigokudani, zona de monos en nieve, lugar de residencia de una colonia de monos macacos originarios del país. Es un área muy populosa con aguas termales y un buen número de Onsen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de una larga caminata a través de la montaña se llega al punto de control donde se paga la entrada y se accede a la zona donde los monos campan a sus anchas.

 

 

La lluvia nos acompañó toda la jornada lo que hizo más complicada e incómoda la visita, con todo mereció la pena, tanto por poder comprobar “in situ” el comportamiento de los monos, como por el entorno verdaderamente bello.

 

 

 

 

En especial quiero comentar la actitud de los más jóvenes que no paraban de jugar, ignorando a los visitantes, que dicho de paso estábamos prácticamente solos, por mucho que la visita la realizamos en Verano.

 

 

 

 

 

Es importante seguir las instrucciones que dan al entrar, puesto que son animales salvajes y si se sienten agredidos pueden ser agresivos.

 

 

 

 

Pudimos ver como se introducían en las pozas de agua caliente y como llegaban incluso a bucear buscando comida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Insisto en que la visita mereció la pena y que aunque calados hasta los huesos regresamos a nuestro hotel contentos de la experiencia, un buen baño de agua caliente en el Onsen nos hizo ponernos de nuevo en forma.

 

 

Quiero dar las gracias al Riokan Biyu No Yado por todas las atenciones y la amabilidad con la que nos trataron.

 

Carlos Lázaro

“A dónde el bonsái me lleve”

 

 

 

 

 

 

 

Fotografías realizadas en Japón por BONSAI COLMENAR.

info@bonsaicolmenar.com

 

Trasplante bosque Celtis Australis

Este bosque de Celtis Australis (Almez) lo realicé en el año 2002. Utilicé once árboles de distintos grosores y alturas con el fin de conseguir un efecto natural, marcando un gran espacio vacío en la parte delantera.  La ramificación la he ido trabajando durante estos años y en el actual antes del trasplante decidí una poda un poco más profunda para solucionar algún problema causado por el paso del tiempo. 

La formación en bosque es muy exigente sobre todo con la formación de las ramas dado el poco sitio del que disponen los árboles, por ello, de vez en cuando, hay que hacer pequeñas remodelaciones con el fin de ajustar mejor forma y longitud de las ramas.

 

 

Un apartado muy especial en este caso es la maceta elegida para la colocación de este bosque, si bien un poco voluminosa me condicionaba el tamaño del árbol principal de 10 cm. de base y el número de ejemplares, por lo que me pareció que el efecto visual era especialmente interesante.

Las medidas totales del bosque son de 80 cm de alto por 100 cm de ancho, con una medida de la maceta de 63 x 48 cm.

 

 

 

 

El trasplante se realizó sin ninguna dificultad, las raíces en perfecto estado se encontraban unidas por lo que el bosque presentada un único cepellón que se pudo limpiar y podar con entera libertad.

El momento del trasplante en bonsái es importantísimo, aprovecharemos para estudiar el estado de las raíces que nos dará una información preciosa para comprobar el cultivo realizado entre trasplante y trasplante.

Después de extraer el bosque de la maceta esta se limpió a fondo para su utilización posterior, preparándola como viene siendo habitual con las rejillas y alambres de sujeción.

 

Otro apartado es el de los cuidados posteriores para una perfecta recuperación de los árboles, después de realizado el trasplante, se protegió someramente y a los pocos días pudimos comprobar que todos los árboles iniciaban la brotación. A partir de este momento el bosque se reintegrará a su lugar habitual de cultivo en el jardín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahora en Bonsái Colmenar y dónde quiera que esté durante los próximos años será una pieza para disfrutar en todas las estaciones del año.4

 

Carlos Lázaro

“A dónde el bonsái me lleve”

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografías realizadas en BONSAI COLMENAR.

info@bonsaicolmenar.com

 

 

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