Dentro de los trabajos que hacemos en la Escuela Bonsai Colmenar, los bosques (Yose-ue) son uno de los proyectos más ilusionantes para todos los alumnos.
Para el trabajo que presentamos en este artículo seleccionamos 9 Arces Palmatum Deshojo, ya plantados en macetas de bonsai, de diferentes tamaños y tiempos de formación.
Con el fin de garantizar el efecto bosque, los árboles no deben ser iguales tanto en alturas como en grosores de troncos; sin embargo, si deben tener una estructura similar.
La maceta elegida para este plantado es rectangular, esmaltada de un color azul verdoso que entendemos puede dar un mayor atractivo en todas las estaciones. Especialmente durante la primavera cuando los arces broten de color rojo intenso.
Para el estilo bosque se utilizan macetas muy planas con el fin de que no interfieran en la visión del conjunto y se aprecie mejor como una escena natural.
Esperamos a primeros de febrero para proceder con el trabajo.
En primer lugar y antes de comenzar con las tareas en los propios árboles, realizamos un esquema con la ubicación.
Colocamos el árbol principal en primer lugar, ocupando un espacio al frente desplazado a la izquierda y todos los demás alrededor de esta figura. A la derecha de la maceta queda el espacio libre.
A continuación, procedimos con la poda de ramas con el fin de conseguir las siluetas deseadas, sacamos los árboles de las macetas y cortamos raíces.
Una vez que tuvimos preparada la maceta con los alambres de sujeción y las rejillas, añadimos una fina capa de sustrato y comenzamos con la colocación prevista de todos los árboles.
Poco a poco, fuimos ubicando cada árbol en su espacio y procedimos a sujetar uno por uno. Esta es una de las tareas más importantes en la realización de un estilo bosque, tanto desde la estética, como el de la salud de los árboles.
Los arces palmatum y en concreto los deshojos, son una muy buena opción para la realización de bosques en bonsai. Permiten la colocación deseada, ya que aceptan una poda fuerte, haciendo que el trabajo en raíces sea fácil.
Los colores estacionales son increíbles creando distintas percepciones a lo largo del año, en especial cuando están sin hojas. Con el transcurso del tiempo la textura de los troncos aporta sensaciones que sólo deja el paso de los años y las ramas, con un buen adelgazamiento, (hay que vigilar el pinzado y la poda) proporcionan una elegancia particular.
“A dónde el bonsai me lleve”






