A todos los aficionados al bonsai nos es sumamente familiar el término Itoiwaba dado que hay una especie de juníperos muy valorada que lleva este nombre, por ello cada vez que organizábamos un viaje a Japón nos atraía visitar la ciudad de Itoiwaba y fue el pasado verano que decidimos recorrer la ciudad y sus alrededores.

Aunque sin duda el entorno es muy atractivo, al sur y al oeste de Itoiwaba se alzan las montañas Kubiki y los gigantes Alpes japoneses, al norte el mar de Japón, nuestra intención, en cualquiera de nuestros viajes, es repartir nuestro tiempo visitando los máximos viveros de bonsáis y disfrutar de la naturaleza que nos rodea.

No siempre es fácil encontrar los pequeños negocios de bonsai y por eso nos ayudamos de todas las herramientas posibles y de la amabilidad de la gente.

En esta ocasión en un “buscador” por internet encontramos un negocio que parecía interesante, había fotos y un comentario que nos indicaba que era un buen vivero de bonsáis con una importante cantidad de ejemplares.

El lugar, entre montañas, fue complicado de encontrar sobre todo porque no había nada que lo identificara.

Una pequeña casa, un pequeño patio y unos pocos ejemplares de juníperos sin más.

Empleamos un poco de tiempo en mirar a través de las rejas, recordando la reseña que habíamos leído y que nos había llevado hasta allí. Con algo de decepción, a pesar de que la ruta había sido todo un espectáculo, nos dirigimos de nuevo hacia la ciudad de Itoigawa.

En la carretera un anuncio de suisekis animaba a pararse. La zona es muy conocida por la producción de jade y creímos que podríamos encontrar alguna piedra interesante.

Había varias mesas con piedras que parecían recogidas del rio que estaba a nuestras espaldas. Y aunque intentamos hacernos oír, durante el tiempo que estuvimos no apareció nadie.

Otro negocio incomprensible en Japón.

A pesar de estas dos visitas “complicadas” la mañana mereció la pena.

En 2009 Itoiwaba fue reconocido como el primer Geoparque Mundial de Japón por la Unesco, y declarado como área de importancia geológica internacional cuyo patrimonio geológico y cultural se gestiona con un enfoque integrador de conservación, educación y desarrollo sostenible.

 

“A dónde el bonsai me lleve”